El candidato que figura tercero en intención de voto para las elecciones presidenciales de 2011 llamó cabrón en un evento público no sólo a un ex Presidente, si no al actual Presidente del Perú también. Que ambos mandatarios hayan cometido graves errores en sus mandatos podrá ser innegable, sin embargo, que Ollanta Humala ande públicamente degradando a la clase política peruana no deja de reflejar la falta de respeto por el ejercicio que querámoslo o no define nuestro futuro: la política.
Las elecciones se acercan y las perspectivas aún dejan mucho que desear. Humala, a pesar de su carencia absoluta de un liderazgo positivo, cuenta con un 13% de intención de voto. Se le adelanta Keiko Fujimori, con un 20%, y muy cerca en el primer lugar se encuentra el actual alcalde de Lima, Luis Castañeda. En otras circunstancias estos números podrían reflejar mucho, pero a más de 18 meses de las elecciones, cualquier cosa puede pasar. Estas tres figuras son conocidas en la realidad política peruana, lo que no necesariamente jugará a su ventaja.
Un candidato que se refiere como cabrones a Presidentes de la República, está sin duda alguna lejos de ser la figura conciliadora y positiva que necesitamos liderando el país. Esperemos que todo el talento joven que tiene el Perú pueda plasmarse en una nueva opción que logre aprovechar el momento positivo que hoy vive nuestro país. A pesar de los grandes problemas que permanecen, el Perú arrastra una estabilidad que bien manejada, podría finalmente llevarnos al siguiente paso.
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